División de la oposición en el Senado

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El incidente con Gustavo Bolívar mostró la puja entre los dos bloques alternativos al 2022.

La luna de miel que había vivido la bancada de oposición en el Senado parece estar llegando a su fin a causa de la división que protagonizaron el martes pasado en la instalación de las sesiones del Congreso y tras la cual, al parecer, estaría la puja entre el Pacto Histórico y la Coalición de la Esperanza para el 2022.

La fractura entre los senadores opositores tuvo como hecho central el bloqueo que los demás partidos políticos le hicieron a la postulación del senador petrista Gustavo Bolívar para la segunda vicepresidencia de la corporación. El congresista obtuvo 32 votos, pero el voto en blanco llegó a 66.

La situación ya estaba tensa. Desde el inicio del evento se pudo vislumbrar a una oposición ya fragmentada que no pudo llegar a un acuerdo en algo tan simple como elegir un representante para el  discurso de réplica al que tienen derecho por Estatuto de Oposición.

Los 20 minutos, a los que tenían acceso, fueron segmentados en tres partes: Antonio Sanguino, como representante de la Coalición La Esperanza; María José Pizarro, por el Pacto Histórico; y Pablo Catatumbo, como voz de Los Comunes.

¿Quién lanzó la primera piedra?, ¿hubo acuerdos o no los hubo? Muchos interrogantes y así mismo muchas versiones rondan sobre lo que sucedió dentro del Capitolio al momento de votar por quienes serían elegidos para presidir las mesas directivas de los órganos colegiados.

La repentina postulación de Antonio Sanguino para la presidencia del Senado y la ausencia de votos por los partidos opositores, a excepción de Alianza Verde al que este pertenece, empezó a resquebrajar al florero, que terminó por quebrarse cuando Gustavo Bolívar fue superado por el voto en blanco, perdiendo su ya “pactado” cupo en la mesa directiva.

La postulación sorpresa

Según Angélica Lozano, senadora de los verdes, hubo una alianza de todos los partidos, excepto su colectividad, para que Juan Diego Gómez asumiera como presidente de la corporación.

“Yo misma le entregué a la mano a todos los senadores de izquierda la papeleta Sanguino presidente. Cuatro senadores del Polo me la devolvieron: ‘Tenemos acuerdo con conservadores y uribistas por Juan Diego’”, escribió lozano en su cuenta de Twitter.

Frente a este mismo tema, Gustavo Bolívar, de la lista Decentes, dijo: “es mentira que hicimos acuerdo con Partido conservador. Lo que hubo fue una plancha única donde figurábamos los tres candidatos únicos a presidente, vicepresidente y segundo vicepresidente, y acordamos votar en bloque. Pasó que faltando un minuto, para justificar la jugadita, se inventaron la candidatura de Sanguino”.

Lo cierto, es que la candidatura de Antonio Sanguino no estaba prevista, y que no fue respaldada por los partidos opositores ya que el resultado fue 94 votos para Gómez y 7 para Sanguino. Es decir, los partidos del Pacto Histórico apoyaron al candidato conservador, por encima del candidato de los verdes.

La ruptura final

Luego de la votación de presidente y primer vicepresidente, se realiza la del segundo vicepresidente, cupo que debe ser llenado por un senador de la oposición, por reglas de Estatuto.

El candidato de los partidos opositores fue Gustavo Bolívar, quien perdió la designación debido a que el voto en blanco lo superó en sufragios. Los partidos de gobierno le habrían pasado factura al senador de la lista Decentes por su apoyo a los miembros de la llamada “primera línea” a lo largo del Paro Nacional.

Con la derrota de Bolívar, y según lo establece la norma, se debía realizar la postulación de un nuevo candidato y repetir la votación. Sin embargo, los partidos opositores, a excepción de los verdes, decidieron no postular a nadie y retirarse del recinto.

En ese sentido, los verdes postularon a Iván Name, de la Alianza Verde, quien finalmente se quedó con el lugar en la mesa directiva del senado, terminando de ampliar la ya existente brecha entre las dos coaliciones opositores (Pacto Histórico y Coalición de la Esperanza).

“No postulamos otro porque hay una cosa que se llama dignidad. Era decirle al uribismo: ustedes no nos pueden venir a imponer la segunda vicepresidencia, porque es de la oposición. Y nos retiramos aceptando la derrota. Ustedes prefirieron postular un verde, a sabiendas de la ilegalidad y de la traición”, mencionó Bolívar

“¿Debíamos ceder espacio de oposición a Cambio Radical?”, preguntó finalmente Lozano.

Sobre este episodio, el politólogo Miguel Silva Moyano le dijo a este diario: “Lo que se vio es la incapacidad para ponerse de acuerdo entre los petristas y los verdes, que viene desde la campaña presidencial anterior. Y sin duda lo que pesa de fondo es que las dos opciones se ven con posibilidades presidenciales y creen no necesitarse”.

A su vez, el analista político Carlos Arias comentó en este medio: “Lo sucedido confirma que los egos de poder también se presentan en la izquierda, pero más allá de eso evidencia que los líderes de izquierda no generan el respaldo del centro y de la misma izquierda. No es una lucha frontal contra Petro, sino que hay líderes como Bolívar que no tienen  poder de confluencia”.

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