Así están las opciones de Colombia para hacer el Mundial Femenino

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

La renuncia de Japón, tres días antes de la votación, cambió el panorama. 

La renuncia anunciada por Japón a la candidatura para organizar el Mundial femenino de 2023, a tres días de la votación final –el 25 de junio–, deja las opciones, mano a mano, entre los dos postulantes que se mantienen, Colombia y la sede conjunta entre Australia y Nueva Zelanda.

Si bien ya el informe técnico de las candidaturas se dio a conocer hace un par de semanas y la calificación de la de Colombia fue la más baja de las tres, el tema político aún se mueve y la ofensiva tanto de la Conmebol como de la Federación Colombiana de Fútbol, a través de las redes sociales, ha sido grande en las últimas horas.

Incluso, la candidatura colombiana ha apelado a dos de las referentes de la Selección Colombia femenina, la capitana Natalia Gaitán e Isabella Echeverri, quienes han manifestado su apoyo.

A diferencia de la votación para el Mundial masculino, en el que participan todas las asociaciones afiliadas a la Fifa, la elección de la sede de la Copa Mundial Femenina se hace en el Consejo de la entidad, que está integrado por 37 personas.

Dos de ellas no pueden participar en la votación por representar a los países candidatos: Johanna Wood, de Nueva Zelanda, y Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana. Es decir, participan 35 personas y la sede se escoge por mayoría simple, de manera que bastarían 18 votos.

La candidatura de Colombia tiene todo el respaldo de los cuatro representantes de Conmebol que pueden participar: el presidente de esa entidad, el paraguayo Alejandro Domínguez, y los representantes de Uruguay, Ignacio Alonso; Ecuador, María Sol Muñoz, y Brasil, Fernando Sarney. Cabe recordar que los brasileños desistieron de su aspiración.

Domínguez, de hecho, ha ido de frente con la candidatura:

Colombia también tendría el apoyo de la Uefa, que aporta siete votos, entre ellos el del presidente de esa entidad, Aleksander Ceferin.

La candidatura conjunta de Australia y Nueva Zelanda tiene fijos los dos votos de Oceanía y se supondría que los siete representantes de Asia respaldan esa postulación, teniendo en cuenta que los australianos juegan en esa confederación. Y más ahora que Japón desistió de seguir en carrera por la sede.

“La pandemia de covid-19 ha golpea)do duro al mundo y también a toda la familia del fútbol. Seguiremos apoyando financieramente a los clubes gravemente afectados y trabajaremos junto con todas las partes interesadas para traer de vuelta el mundo donde podamos disfrutar con seguridad del juego que todos amamos”, dijo Kohzo Tashima, presidente de la federación japonesa.Un tema pendiente

La posición de la Concacaf, que aporta cinco votos, es incierta. Cabe recordar que sus relaciones con Conmebol no están en los mejores términos, tras lo ocurrido con la Copa América que compartirán Argentina y Colombia el año entrante. Cuando la Conmebol anunció la doble sede recalcó que había rechazado la propuesta de la Federación de Estados Unidos para hacer un torneo conjunto, como el que se realizó en 2016. El argumento es que esa idea desconocía “los más de 103 años de tradición deportiva de la Copa América”.

Aún no se sabe si limaron asperezas. Lo que decida la Concacaf más los siete votos de la confederación de África serán, si el panorama previo es acertado, los que definirán la sede del próximo Mundial femenino.

En todo esto, de acuerdo con el informe de las tres candidaturas que presentó la Fifa a comienzos de mes (incluyendo la de Japón), la postulación de Australia y Nueva Zelanda supera a la de Colombia en casi todos los aspectos: el 70 por ciento de la calificación tiene que ver con la estructura y el 30 restante, con temas comerciales y contractuales.

La mitad de la calificación de la infraestructura tiene que ver con los estadios, y el promedio de los colombianos fue de 2,5, contra 3,7 de su ahora único rival. Incluso uno de ellos, el Jaime Morón de Cartagena, no cumple, para la Fifa, los requisitos mínimos. También hubo cuestionamientos a la seguridad del país.

Ambos factores generaron un cruce de cartas entre la Federación Colombiana de Fútbol, la Conmebol y la Fifa, en la que esta última garantizó la transparencia en el proceso de selección de la sede del Mundial femenino.

A pesar de que el presidente Iván Duque ha manifestado su respaldo y se ha reunido con Domínguez para ello, hay temas que afectan la posibilidad de la sede. El aspecto comercial fue el peor calificado de la candidatura colombiana.

“Las previsiones de ingresos obtenidos en mercados internacionales y nacionales se consideran relativamente bajas”, dice el informe, que cuestiona algunos temas contractuales en materia audiovisual y también los horarios de los juegos, que dificultarían su retransmisión en Europa.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Le puede interesar...

Síguenos

Categorias

Video